¿Qué necesito saber para poner placas solares en el tejado de mi comunidad?

 

No vivo en una casa unifamiliar, entonces ¿Cómo puedo aprovechar la energía solar en un edificio? Una de las cuestiones que nos plantean nuestros clientes a menudo en la tienda online es si es posible instalar placas solares en una urbanización, o instalar placas solares en una comunidad de vecinos. Es lo que denominamos autoconsumo compartido.  Se trata de comunidades de propietarios muy concienciadas con el medio ambiente y que además buscan ahorrar en su factura eléctrica todos los meses. Nuestras ciudades van a ir adaptándose cada vez más hacia esa transición energética, se trata de construir un modelo de ciudad respetuoso con el medio, más eficiente energéticamente, y donde disminuya el uso de energías fósiles. En el siguiente artículo encontrarás las claves del éxito de una instalación fotovoltaica en un edificio de viviendas.

 

¿Qué es el autoconsumo compartido?

 

El término autoconsumo se refiere a la producción de energía limpia, generalmente mediante paneles solares fotovoltaicos, para su consumo inmediato o almacenamiento en baterías para su posterior consumo. El modelo compartido tiene el mismo significado, consiste en producir energía de forma sostenible, pero en este caso la energía se consume entre varios usuarios; la inversión de la puesta en marcha y del mantenimiento de la instalación también se divide entre los vecinos interesados.

El OBJETIVO de una instalación de autoconsumo compartido es adaptar el edificio para que sea capaz tanto de generar su propia energía como de alimentar la demanda de las viviendas o de los servicios de la comunidad.

 ¿Está permitido instalar placas solares en un edificio?

 

No, en todos los tejados no es posible instalar placas solares, tanto por problemas de espacio, como por problemas de ubicación. El lugar ideal para una instalación con placas solares es aquel en el que los rayos del sol pueden incidir perpendicularmente durante el mayor tiempo del día posible (puedes conocer mejor cómo orientar los paneles solares pinchando en el enlace). No obstante, el hecho de que en la propia azotea no sea posible colocar placas solares no debe hacernos tirar la toalla. La ley establece 3 posibilidades diferentes a las que nos podemos acoger para llevar a cabo un autoconsumo compartido. Se debe cumplir al menos una de ellas;

–          Compartir el mismo edificio residencial, instalación de placas solares en la azotea compartida de nuestro edificio. Esto significa conectar la generación a la red de baja tensión y que los consumidores asociados se abastezcan a través de una red de baja tensión del mismo centro de transformación.

–          Instalación en el edificio contiguo, en un radio de 500 m; donde la instalación se ubicaría en el edificio vecino. Conectar la generación a la red interior de un consumidor y que el resto de los consumidores asociados se encuentren a una distancia inferior a 500 metros.

–          Compartir 14 dígitos de la referencia catastral, donde la instalación se colocaría, también, en un edificio vecino. Instalación de generación y consumidores se encuentran en la misma referencia catastral.

 

¿Cuáles son los pasos a seguir para instalar placas solares en una comunidad de vecinos?

1. Estudio y viabilidad del proyecto

 

Analizar los perfiles de todos los vecinos que van a participar en el proyecto y sus consumos, así como el consumo de los suministros comunitarios (luces escalera, ascensor, calderas, etc.) También se realizará una revisión de los contratos con la compañía eléctrica para ver la potencia contratada y  el precio.

Después de analizar los consumos, la capacidad de producción fotovoltaica y el coste, será necesario ver la superficie disponible del tejado para ver si se cubre la demanda mínima detectada.

Es muy importante, redactar un acuerdo en el que conste que todos los propietarios de la comunidad  se comprometen a hacer un uso responsable de la energía, sin que ningún usuario se vea afectado por otro por un uso indebido.

Una vez elaborado el informe de viabilidad del proyecto, ya es posible proceder con los siguientes pasos.

2. Funcionamiento y reparto de la producción fotovoltaica

 

También es imprescindible establecer el régimen de funcionamiento y reparto de la producción fotovoltaica.  Es decir, todos los propietarios deberán llegar a un acuerdo en el cual establezcan cómo se va a utilizar  y repartir la energía producida por la instalación fotovoltaica.

Sería  lógico pensar que el usuario que “pida” consumir el 10% de lo generado también pague el 10% de la inversión, y el que se pida el 5% pague el 5%.

También será imprescindible saber dónde se va a utilizar la energía producida para las instalaciones comunitarias y cómo y cuándo se va a utilizar la energía sobrante para las viviendas.

Por otro lado, hablar de los coeficientes dinámicos que se están planteando puede ser también muy interesante en un futuro. Esto significa que si por ejemplo, nosotros sabemos que en agosto no vamos a estar en casa porque nos vamos al “pueblo” podamos “ceder” nuestro % de energía sobrante a un vecino que le interese (que se trate de un cambio temporal) y al volver se pueda seguir con lo acordado en un principio.

Hay bastantes posibilidades de configuración que están por explorar y que están muy relacionadas con la monitorización y gestión comunitaria de la energía, algo que se espera que vaya ocurriendo según maduren estos proyectos porque ahora todavía queda mucho por hacer.

Este tipo de instalaciones  están consideradas como una obra menor por lo que no será necesario contar con las tres quintas partes de los propietarios y del porcentaje de participación.

Para evitar conflictos entre los usuarios participantes de la instalación es conveniente contratar un servicio especializado que se encargue de la gestión y cumplimiento de los requisitos recogidos en el artículo nº17 de  la Ley de Propiedad Horizontal.

3. Equipamiento necesario

 

–          Se instalarán los paneles solares en la cubierta o tejado del edificio

–          Se realizarán las conexiones eléctricas necesarias

–          No será necesario realizar una gran obra, pero sí tener previsto el espacio disponible para colocar los paneles y pequeños espacios para colocar inversores, baterías, etc. (que realizan las tareas de monitorización, conversión, almacenamiento de energía etc.)

–          La empresa instaladora será la encargada de realizar los trámites administrativos necesarios

4. Monitorización de la instalación

 

La  monitorización nos va a permitir controlar y supervisar el funcionamiento global de la instalación, tanto la energía producida como la consumida por cada propietario del edificio. Gracias a ello podemos analizar la forma más eficiente de consumir la energía.

También se instalarán contadores paralelos a los de la compañía eléctrica, para vigilar constantemente la eficiencia energética de la instalación.

 

 5. Gestión: controlando el proceso de amortización de la instalación

 

Para poder controlar la instalación y el periodo de amortización;

  •  Hay que vigilar y cuantificar la producción de manera mensual y de controlar el aprovechamiento y el reparto de esa producción de manera coherente entre la parte comunitaria y la parte individual.
  •  Se realizan informes periódicos que controlan de manera paralela el proceso de amortización de la instalación ejecutada.

 

6. Fase de consciencia

 Cuando el usuario es consciente del consumo y coste energético a tiempo real es capaz de cambiar sus hábitos buscando la manera más eficiente de consumir y pagar menos energía para mantener su nivel de confort.

Para que este proceso de consciencia social sea efectivo será necesario informar y sensibilizar a las familias y usuarios.

¿Cómo sabe cada vecino la energía que genera y consume?

 

Para poder dimensionar cualquier instalación solar de conexión a red (consumimos de la red eléctrica y de la energía solar que reciben nuestros paneles) necesitamos saber cuáles son nuestros consumos estimados, en la factura eléctrica mensual podemos verlo; es la cifra que aparece en kW/h.

Tendremos que instalar un nuevo contador, que será el que medirá la energía generada por nuestra instalación fotovoltaica. El consumo por vivienda quedará reflejado en el contador de cada casa.

La diferencia entre la energía generada y la energía consumida, es la que vamos a verter a la red y por la cual recibiremos una compensación por parte de la compañía eléctrica.

¿Pero es realmente rentable una instalación de autoconsumo compartido?

 

Es muy importante tener claro que estamos hablando de una instalación de autoconsumo conectado a la red eléctrica. Nuestra factura de la luz se verá reducida notablemente, pero siempre pagaremos unos gastos fijos (según la potencia contratada), costes de mantenimiento, trámites administrativos, etc. La empresa comercializadora será la que decidirá el precio que pagamos de electricidad y también el precio al que nos la compensa.

El % de demanda cubierto depende de los consumos y de la FV instalada, pero una instalación en la cual se ahorra el 5% (han instalado 1 kWp porque no tienen más espacio y cuesta 1000€) puede ser igual de rentable proporcionalmente que en una instalación con los mismos consumos que se ahorran el 50% (han instalado 10 kWp porque tienen el espacio suficiente en la cubierta y cuesta 10.000€).

Conforme aumenta el tamaño de la instalación el ratio €/Wp se reduce y por tanto el €/kWh generado también.

¿ Y cuáles son lo beneficios del autoconsumo compartido?

 

  • Podemos disfrutar de todas las ventajas que ofrece el autoconsumo fotovoltaico aún sin contar con espacio suficiente
  • Conseguiremos independencia energética de las grandes comercializadoras
  • Formaremos parte de un proyecto colectivo con visión de futuro
  • Existe la posibilidad de obtener ayudas y subvenciones
  • Una instalación de autoconsumo compartido supone una menor inversión inicial y mayor rentabilidad con respecto a una instalación individual.

Conclusiones

Tenemos que ser conscientes que este tipo de instalaciones no serán exitosas sin el papel colaborativo de todos los propietarios de la comunidad de vecinos, entidades locales y gobiernos. Es decir, no podemos pensar que lo que hagamos en nuestra vivienda no le va a afectar al resto de usuarios. Nos encontramos ante un cambio de modelo energético donde  la sociedad tendrá que hacer también un cambio en la manera de consumir energía y en la percepción que tenemos del confort en la actualidad.

No solo cambiará el uso que le damos a la energía sino que será necesaria una transformación a nivel social y cultural. El consumo individual tiene que ser controlado y coherente, para que el beneficio global sea el mayor posible y el coste energético menor.

Es por ello que actualmente, la mayoría de instalaciones incluyen herramientas de monitorización que permiten hacer un uso responsable de la energía, conseguir un ahorro energético y sobre todo obtener unos parámetros que sirvan de referencia para el resto de propietarios.

 

 

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